Clasificación y tipos de vino

Hacer un buen vino es todo un arte, sobre ello no cabe ninguna duda. Aunque aprender a seleccionarlo y degustarlo merece igualmente capítulo aparte.

Casi todos los vinos encierran en su aroma, gusto y textura matices tan sutiles que son prácticamente imperceptibles cuando “sencillamente” se bebe. Es por ello que quiero invitarte a dar un paso más.

El hecho de que nos estés leyendo no implica que en tu mente esté convertirte en todo un sumiller, pero sí al menos que eres un amante de este caldo único y que estás interesado en experimentar todos sus matices y disfrutar plenamente de su complejidad.

Si es así, no podrías haber llegado a mejor lugar pues en mi ánimo está que aprendas todo lo referente a los tipos y clasificación de vinos.

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clasificacion y tipos de vino

¿Cuántos y qué tipos de vinos hay?

Conocer y enjuiciar un vino es una habilidad que no todos llegan a dominar. El aroma, color y sabor de los caldos constituyen las señas de identidad que solo las personas preparadas para ello son capaces de distinguir y valorar.

Son innumerables los tipos de vinos que existen y, el repertorio de adjetivos que los describen parece interminable. ¿Te dicen algo los términos abocado, alegre, áspero, balsámico, espeso, hueco o pastoso?

A poco que pertenezcas al selecto club de los adeptos a la cultura del vino, seguro que sí.

Esos y muchos más son los apelativos que reciben unos caldos que hasta el mismísimo Dios Baco hiciera suyos, instruyendo a los mortales en la ciencia de cultivar la vid y hacer vino. ¿Tendría esto algo que ver con su renacimiento todas las primaveras?

Cómo diferenciar e identificar los tipos de vino

A la hora de diferenciar e identificar los tipos de vino son muchos los factores que deben tenerse en cuenta.

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Sin más preámbulos, pasemos a analizar la gran cantidad de tipos de vinos que existen en enología y que, en líneas generales, se clasifican en atención a las siguientes características:

  • Vinos tradicionales: son los obtenidos a través de la fermentación alcohólica natural del mosto o zumo de uva y que, por tanto, carecen de gas carbónico (burbujas).
  • Vinos con gas carbónico: cuentan con gas carbónico en su composición, ya sea producido naturalmente o añadido de forma artificial.
  • Vinos especiales: fortificados o generosos, enverados, chacolís, aromatizados o vinos dulces o de postre están incluidos en esta clasificación.
  • Vinos varietales o multivarietales: según el número de tipos de uvas que interviene en su elaboración se distingue entre vinos varietales o monovarietales y vinos de corte, genéricos, de assemblage o multivarietales.
  • Vinos de mesa, vinos de la tierra o vinos con Denominación de Origen Protegida (DOP): en función de su origen.
  • Otras clasificaciones: vinos de hielo, vinos de boutique o vinos de misa constituirían el grueso de esta última división.

Clasificación de los vinos españoles

La variedad de vinos producida en España es elevada y de una calidad tal, que podemos presumir de que algunos de nuestros caldos no se elaboran en ninguna otra parte del planeta.

Como diferenciar e identificar los tipos de vino

No en vano, España es el rincón del mundo con mayor número de viñedos y el tercer productor mundial de vinos.

No obstante, tal cifra no se corresponde con el consumo de vino por habitante pues, en ese sentido, otros países como China o Estados Unidos nos aventajan.

La clasificación de vinos españoles es muy extensa y son múltiples los criterios bajo los que puede hacerse. Habida cuenta que nos sería imposible recogerlos todos, nos ceñiremos a las clasificaciones más populares:

Por color

Si hay una distinción sencilla de apreciar a simple vista, esa es la clasificación de tipos de vinos por color, siendo los principales:

Tinto

Elaborado principalmente a partir de uvas tintas las cuales le otorgan su peculiar color. Dado que el color se encuentra en el hollejo, lo normal es que la fermentación se produzca con el mosto y el hollejo.

Blanco

Elaborado a partir de uvas blancas o tintas (de pulpa no coloreada). En este segundo caso, el secreto reside en separar el mosto del hollejo de modo inmediato para que no se produzca coloración.

Lo común es que la fermentación se efectúe con mosto, separado de hollejos, raspones y pepitas, entre otros. Añejarlo no es frecuente, lo cual no es óbice para que existan vinos blancos con crianza.

Dentro de los vinos blancos destacan algunas variedades como:

  • Vinho verde o vino verde. Vino de origen portugués con escasa maduración.
  • Vin Jaune o vino amarillo. Vino procedente de la región francesa de Jura, elaborado con uvas pertenecientes a la variedad Savagnin, que han sido vendimiadas tardíamente y con un alto contenido en azúcares.

Rosado

Elaborado a partir de uvas tintas. La toma de color de esta variedad es debida a que se permite una cierta maceración de la uva con anterioridad al prensado del mosto, de manera que este último tome algo de color. Con posterioridad, se procede a la fermentación del mosto filtrado.

Dentro de los vinos rosados sobresalen las siguientes variedades:

  • Elaborado de manera similar al vino tinto. Su fermentación se lleva a cabo con hollejos, pero con la salvedad de que se utiliza un elevado porcentaje de uvas blancas, razón por la que el vino obtenido es pálido o con poco color.
  • Elaborado con la prensa suave de uva tinta sin apenas maceración de la que se obtiene un vino rosado muy claro.

Por edad y añejamiento

Para abordar la clasificación de vinos españoles por envejecimiento, es preciso indicar que la vida de un vino tiene un límite. Existe una evolución ascendente en su calidad hasta que el vino alcanza su máxima expresión.

tipos de vinos por edad

A partir de ahí, comienza el deterioro de la misma. No es probable que el punto de máxima calidad de un vino supere el período de 15 o 20 años.

En atención a su edad o añejamiento, distinguimos entre vino:

  • Joven, del año o de cosecha. Los franceses lo llaman vin primeur y es un vino con menos de seis meses de envejecimiento en barrica, por lo que no alcanza el período mínimo exigido para ser considerado un vino envejecido. Es más, incluso existen vinos jóvenes que no han sido sometidos a proceso de envejecimiento.
  • Crianza. Un vino con un mínimo de 2 años de envejecimiento que se rebajan a los 18 meses en el caso de los blancos y rosados. De ellos, al menos 6 meses envejece en barrica.
  • Reserva. Un vino con un mínimo de 3 años de envejecimiento que se rebajan a 2 años en el caso de los blancos y rosados. De ellos al menos un año envejece en barrica (6 meses los blancos y rosados). El resto del tiempo envejece en botella.
  •  Gran Reserva. Un vino con un mínimo de 5  años de envejecimiento que se rebajan a 4 años en el caso de los blancos y rosados. De ellos al menos 18 meses envejecen en barrica (6  meses los blancos y rosados). El resto del tiempo envejece en botella.

Por azúcar y dulzor

La clasificación que voy a indicar no es oficial, por lo que estaría sujeta a variaciones en los distintos países. Así, los tipos de vinos españoles por azúcar y dulzor son:

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  • Seco. Contiene menos de 5g de azúcar por litro de vino.
  • Semiseco. Contiene entre 5 y 30g de azúcar por litro de vino.
  • Semidulce. Contiene entre 30 y 50g de azúcar por litro de vino.
  • Dulce. Contiene más de 50g de azúcar por litro de vino.

Por cantidad de gas

Los vinos con presencia de gas carbónico (producido de forma natural o a través de su añadido artificial), pueden ser blancos, tintos o rosados. Ahora bien, lo normal es que en el caso de estos vinos no se produzca clasificación por el color.

Según la cantidad de gas, hablamos de vino:

  • De aguja. Por su origen varietal o por su elaboración singular conserva una mínima cantidad de anhídrido carbónico que procede de la fermentación de azúcares propios o añadidos. Una vez es abierta la botella, dicho gas carbónico se desprende, dando lugar a las famosas burbujas, pero sin llegar a producir espuma. La presión del gas que contiene (medida a 20 grados centígrados) es inferior a 3 atmósferas.

A veces se procede a distinguir entre vino de aguja (cuya presión es de entre 1 y 2 atmósferas) y vino de perla o vino perlado (cuya presión es de entre 2 o 3 atmósferas).

Sin embargo, ambos vinos son similares, siendo su única diferencia la cantidad de gas carbónico que albergan.

  • Espumoso. Conservan mayor contenido de gas carbónico que, al descorchar la botella y escanciarse el vino, forma espuma de persistencia sensible, a lo que sigue un continuo desprendimiento de burbujas. A 20 grados centígrados y en botella cerrada el gas carbónico disuelto se halla a una presión superior a 3 atmósferas.

Dentro de los vinos espumosos se distinguen las variedades:

  • Espumoso tradicional. Como el champán o el cava, con gas carbónico obtenido naturalmente a partir de una segunda fermentación en botella.
  • Espumoso gasificado. También llamado frizantes. Con gas carbónico añadido durante el proceso de embotellamiento.

Según la cantidad de tipos de uva

La cantidad de tipos de uva que interviene en la producción de un vino da lugar también a distintas variedades. Así, según el número de tipos de uva que interviene en su elaboración hablamos de:

  • Varietal o monovarietal. Elaborado mayoritariamente con un solo tipo de uva. La legislación de la Unión Europea considera varietales a los vinos cuyo contenido en uva principal supera el 80%. Algunos ejemplos son Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec o Garnacha. También se conoce por monovarietal al carácter aromático de un vino con predominio de aroma de una específica uva.
  • De corte, de assemblage, genérico o multivarietal. Elaborado a partir de un mínimo de dos variedades de uva (bivarietales). Son así conocidos los vinos Bordeaux o los Chateau Neuf du Pape del Valle del Pódano, cuya combinación puede llegar a las 13 variedades. El común denominador de estos caldos es la búsqueda del complemento y suplemento entre las variedades de una concreta región, con el objetivo de que cada cual aporte su mejor característica. Sus posibilidades de combinación no conocen límite, habida cuenta de que existen más de 4.500 variedades reconocidas de uvas vinificables.

Otros tipos de vinos: los especiales

Los especiales son vinos procedentes de uva fresca, de mosto o de vinos que han sido sometidos a tratamientos durante o tras su elaboración.

Sus características, más allá de venir determinadas solo por la uva, dependen también de la técnica empleada en su proceso de elaboración.

clasificacion de los vinos

Generoso

También llamado fortificado o fortalecido. Un vino que incorpora en su proceso de elaboración procesos especiales que aumentan su estabilidad y graduación alcohólica, pero no por ello pierde su condición de derivado 100% de la uva.

Dulce de postre

El vino de postre se conoce también como vino dulce por cuanto su dulce sabor lo convierte en un caldo apropiado para el acompañamiento de postres. Tal vino es llamado en los países anglosajones vino de pudding. En particular, en el continente australiano se le denomina stickie (pegajoso) ya que puede llegar a ser muy empalagoso.

Entre los más aclamados se sitúan el Pedro Ximénez (DOP Montilla-Moriles), el vino de Málaga, el Sauternes o el Tokaji Aszu. Pese a su nombre, muchos de ellos se toman en solitario, al final de las comidas.

Algunas otras variedades de vinos de postre son el enverado, el chacolí o el aromatizado, todos ellos muy apreciados dentro y fuera de nuestras fronteras.

Hasta aquí todo lo que queríamos contarte sobre tipos de vinos y su clasificación. Unas deliciosas variedades que es imprescindible saber conocer para elegir el que mejor maride con nuestros platos, haciendo de una simple comida un auténtico festín gastronómico.

Al fin y al cabo, el tipo de vino determina el carácter del mismo, siendo el rasgo más fácil de percibir y determinar al probar un buen vino. ¡Buen provecho!

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